miércoles, 14 de marzo de 2012

¡Keledén!, una manera más relajada de vivir la vida

 John C. Parkin, en clave humorística, nos invita a pronunciar un “¡Keledén!” (“fuck it!”, en inglés) bien fuerte a todo aquello que nos preocupa en exceso, a una existencia, dice, demasiado llena de “sentido”, y a abandonarnos sin remordimientos al flujo natural de la vida. Vendría a ser el equivalente occidental a esas ideas espirituales orientales que aconsejan dejarse llevar, renunciar al apego y disminuir el control de las cosas. Decir “¡Keledén!”, añade,  equivale a hacer un corte de mangas al mundo del sentido común, al convencionalismo, a la autoridad, a la uniformidad y el orden establecido, derrocar la percepción común del sentido y la finalidad.

Bien es verdad que sólo tenemos dos opciones ante aquello que nos saca de nuestras casillas: intentar cambiarlo o aceptarlo tal como es. No hacer nada al respecto y quejarnos de ello constantemente es la forma más difícil de vivir. Así que, ya lo sabes, si crees que te preocupas demasiado, que eres un/a “patidor/a” nato, aprende a decir “¡Keledén!” y empieza una nueva vida.

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